Tener una alimentación sana es muy importante ya que suministra al organismo los nutrientes y la energía necesarios para poder mantenerse saludable.
La alimentación se considera adecuada y saludable cuando es:
- Suficiente para cubrir las necesidades y mantener el equilibrio del organismo.
- Completa y variada en su composición, según la edad y las circunstancias de cada persona.
- Adecuada a diferentes finalidades según el caso: conservar la salud, ayudar a curar enfermedades, asegurar el crecimiento y desarrollo de los niños, etc.
- Adaptada a las necesidades y gasto energético de cada persona.
- No hay alimentos “buenos” o “malos”.
- Necesitamos “comer de todo”. No hay ningún alimento completo, salvo la “leche materna” en los primeros meses de vida.
¿Qué tengo que hacer para seguir una alimentación
saludable?
- La base de una alimentación saludable son los cereales, frutas, verduras y lácteos consumidos a diario.
- En la pirámide de la alimentación saludable, puedes encontrar la frecuencia con la que se recomienda tomar los distintos alimentos.
Frecuencia de consumo de los distintos alimentos.
- En ocasiones se puede tomar, bollos, dulces, refrescos, “chucherías”, patatas fritas y similares. Contienen una alta concentración energética (ácidos grasos saturados, azúcares y sal) y son poco nutritivos.
- Varias veces a la semana se pueden tomar, pescados blancos y azules, legumbres, huevos, carnes, embutidos, frutos secos. También se pueden combinar.
- Todos los días, come, frutas, verduras, hortalizas, cereales, productos lácteos, pan y aceite de oliva. El arroz y la pasta pueden alternarse.
- Las frutas, verduras y hortalizas, son ricas en vitaminas, minerales y fibras. Se recomiendan 5 raciones al día, por ejemplo 3 piezas de fruta y dos raciones de verdura.
- Desayuno. Para poder afrontar con energía las tareas diarias (trabajo, actividad escolar, ocio, etc.), es necesario empezar el día desayunando. Se aconseja dedicar el tiempo suficiente a esta comida y que se componga de lácteos, pan o cereales y fruta.
- Bebe agua. Es la bebida que mejor calmará tu sed. Deben beberse entre 1 y 2 litros diarios.
- No abuses de la sal ni de los productos salados. Habitualmente la tomamos en más cantidad de la recomendable (no más de 5 gramos al día). Puedes sustituirla por hierbas aromáticas, apio, vinagre o especias.
- No
abuses de la “comida rápida” y
los alimentos precocinádos, son ricos en calorías, grasas, azúcar, sal,
consúmelos con moderación.
Para crecer saludablemente no se necesita solo comer bien, sino
también descansar suficiente, no estar en posturas perjudiciales y hacer
deporte moderado. Para ello hay que llevar una vida activa y no estar todo el día sentado viendo la televisión o jugando al ordenador.


Me parece un tema interesantísimo ya que tenemos que enseñar a nuestros hijos a conocer los alimentos.
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